Parece una pregunta obvia, ¿verdad? Lo es. Y lo es porque en su propio enunciado se halla la respuesta. El vídeo cobra importancia en esta era precisamente porque ambos comparten una filosofía: la digitalización. Si el vídeo no fuera digital ni siquiera podría llamarse vídeo.

Claro que han cambiado las formas de gestarse y manifestarse. El vídeo de hace 10 años no es el mismo que el de hoy. Tampoco lo es su objetivo. Ni siquiera la forma. En la actualidad, sea por la presencia de las marcas y los consumidores en las redes sociales, o sea por las ventajas que proporciona su formato, el vídeo ha encontrado su hueco en el mundo del marketing.

Eso sí, el vídeo marketing es un proyecto que conviene tomarse con calma. ¿Por qué? Simplemente porque debe nacer de una profunda toma de conciencia. Debe ser una decisión sólida y no tomada a la ligera, e implica un trabajo en equipo en el que debe proyectarse una imagen única de la marca.

Nos gusta mucho decirle esto a nuestros clientes: “hay que arriesgarse” (o como decía aquel, “no guts no glory”). Seguramente tú también te encuentras muy cómodo utilizando métodos de marketing que te acompañan desde hace años. Pero suenan vientos convulsos y eso obliga a los negocios a renovarse.

Sí, lo sabemos. Siempre cuesta desprenderse de lo que uno fue, de lo que uno vivió, pero ¿qué tal si buscamos nuevos continentes para fomentar el contenido?

Aterrizamos en la era digital

No podemos dar recetas del comportamiento perfecto en la era de la digitalización, no existe tal cosa. Somos conscientes de que no es la primera vez que alguien se dirige a ti hablando de la era digital, ni tampoco la segunda, ni la tercera y, probablemente, tampoco la última. Sin embargo, hoy hemos aterrizado en este post con el objetivo de contarte cuál es su relación con el vídeo marketing. Y ahí sí que tenemos algo que decirte.

¡Allá vamos!

Basta con echar un vistazo al amplio número de titulares que comparten estos dos conceptos en una misma línea. El vídeo marketing y la era digital van de la mano, y es que el contenido audiovisual ha inundado el mundo en el que vivimos. No es para menos, y es que las personas, en general, y las marcas, en particular, han encontrado en esta herramienta una forma esencial de presentar sus productos y servicios, de darse a conocer, de contarte cualquier cosa relacionada con su industria, etc.

La secuencia de sonido e imagen provoca una carga emocional en los receptores. ¿Sabías que las emociones son la base de la toma de decisiones de cualquier persona? No lo decimos solo nosotros, sino que también lo afirma la historia y el comportamiento humano. Basta con echar un vistazo a los anuncios de grandes marcas que utilizan el storytelling para generar estímulos.

Mencionemos, por la época en la que estamos, los anuncios de la lotería de navidad, como el de la historia de Carmina en 2016, o la campaña de este año de Ruavieja. Seguramente te has visto reflejado en alguno de ellos, o incluso se te ha removido un gusanillo por dentro que te erizaba la piel. La música, la historia y una tradición han sido suficientes para generar un impacto sorprendente en el público. Esto también forma parte del vídeo marketing, ¿lo sabías?

En resumidas cuentas

No podemos negar el peso del vídeo en la era digital. Es el escenario perfecto para que el vídeo entre en acción. Millones de internautas los visualizan y comparten a diario en sus muros. Su repercusión está siendo inmensa, y es que se trata del producto más demandado del usuario de hoy en día.

El vídeo marketing es un viaje hacia el futuro. Su próxima parada puedes ser tú.

 

Occam - contacto