El BackOffice y el FrontOffice son dos partes distintas de toda empresa. Cada una de ellas se gestiona de una forma totalmente diferente. La principal diferencia entre ellas se encuentra en el contacto con el cliente. El BackOffice incluye todas aquellas tareas que se llevan a cabo para gestionar la empresa, su actividad, donde se fabrican y se diseñan los productos o servicios. Para hacernos una idea, muchas empresas han encontrado en los sistemas de gestión documental una solución idónea para gestionar los papeles de su organización, pasando del papel a lo digital. Se trata de una parte del BackOffice.

¿Quieres saber cómo llega la transformación digital a él?

¿Qué hay detrás de la innovación en el mundo de las empresas?

En realidad, lo que les queda a todas las empresas es el gran reto de adaptarse y enfrentarse a los desafíos que imponen los clientes. ¿Te suena? Sus exigencias, sus problemas y sus necesidades van creando y transformando la realidad. Hace unos años, incluso todavía hoy, algunas empresas no veían la necesidad de sistematizar y actualizar sus actividades.

Por el contrario, existen muchas otras que ya se han unido al proceso de transformación de sus modelos de negocio, que han digitalizado su gestión documental, que han introducido un software para agilizar la gestión de sus proyectos, etc.

Estas últimas son esas compañías que pisan fuerte y se van enfocando cada vez más en garantizar una experiencia de usuario única.

La digitalización del BackOffice

En los tiempos que corren, la transformación digital es una oportunidad clave para la productividad de las empresas. No solo se busca mejorar como compañía, agilizando los procesos, sino garantizar una experiencia de usuario única, pues aunque el BackOffice no se enfoque en el contacto con el cliente, engloba tareas de carácter administrativo que resultan indispensables para el buen funcionamiento de la compañía y, por tanto, en su resultado final.

Tareas administrativas, gestión de pedidos, facturación, cobros, seguimiento de la campaña de marketing, etc., son algunas de las labores que incluye. Mejorar los procesos es fundamental para conseguir que la empresa camine a la par de las necesidades sociales, y para ello necesitan amoldar el núcleo de sus negocios a la digitalización. Vivimos en un mundo competitivo donde las marcas necesitan:

  • Alinear la digitalización con los procesos internos, reorganizando con una perspectiva estratégica mediante el uso de las TIC.
  • Buscar la interoperabilidad entre los sistemas y las organizaciones.
  • Proporcionar un desarrollo productivo de las personas y de sus competencias, redefiniendo el modelo de negocio y automatizando los flujos de trabajo.

Las empresas están viviendo el cambio

La nube, el Internet de las Cosas, el Internet del Valor, los dispositivos móviles, la realidad virtual, la inteligencia artificial, etc. están teniendo un impacto revolucionario en la forma en que gestionamos las organizaciones. Aunque el FrontOffice y el BackOffice son dos partes distintas dentro de la empresa, ambas necesitan estar coordinadas y caminar a lapar, permitiendo su integración.

Este objetivo se está consiguiendo gracias al uso y la implantación de tecnologías digitales centradas en la experiencia de gestión de procesos de negocio, más allá del propio almacenamiento de los datos.

Existen nuevas y mejores formas de trabajar. Porque, tal y como señala Jonathan Rosenberg, del Technology Group de Cisco, “lo importante no es el dispositivo o el software, es la experiencia que vive el usuario”. Los CEOs de las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de transformar la gestión de sus procesos, y de que el aprendizaje y el análisis de los datos son claves para fusionar herramientas que nos permiten una auténtica economía digital.

¿Y tú? ¿Qué opinas de la transformación digital del BackOffice? ¿Aún no te has atrevido?

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